miércoles, 27 de marzo de 2019

MEMORIA ENCUENTRO DE DEFENSORAS DIAGNOSTICO PARTICIPATIVO GAGGA - BOLIVIA Y PARAGUAY


Los días 13, 14 y 15 de marzo del presente año, nos reunimos en la ciudad de Santa Cruz con catorce defensoras de territorios distribuidos en el Chaco boliviano y paraguayo, también en los andes bolivianos y otros territorios que en esta ocasión se unieron para compartir experiencias y trayectorias de lucha.
En representación de los Fondos que hacen GAGGA estuvieron el Fondo Mujeres del Sur, y el Fondo Apthapi, como invitados y aliados estuvieron participando del Encuentro los compañeros de CCIMCAT de Tarija que acompañan varios procesos en el Chaco Boliviano, la compañera de Mujeres Plurales de Argentina y Facilitando el Encuentro de Defensoras el equipo del Colectivo CASA miembro de la Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Sociales y Ambientale.
¿Qué tenemos en común?
Las defensoras reunidas en este encuentro, además de compartir la defensa de la Madre Tierra, de la naturaleza y de las fuentes de agua como principio de vida, de estar cada una organizada en diferentes espacios de mujeres, comunales o sectoriales para la defensa territorial; compartimos el haber sido apoyadas o estar siendo apoyadas por alguno de los Fondos y/o aliados de la alianza GAGGA.  En ese sentido, las defensoras reconocían y se espejeaban entre ellas compartiendo similares preocupaciones y también similares estrategias de lucha.
Días martes, la llegada y el primer contacto con las Defensoras Paraguayas
El dia martes llegaron las compañeras de Paraguay y para nosotras fue el primer reconocimiento de las diferencias y similitudes. También el primer contacto físico con las defensoras con las que habíamos estado interactuando desde hace un tiempo. Es así que aparte de ser un momento muy emotivo de encuentro, también fue una oportunidad para iniciar con el trabajo de recolección de datos primarios. Es así que aprovechamos de realizar entrevistas a profundidad con cada una de las defensoras del Paraguay, permitiéndonos adentrarnos en cada uno de los testimonios que a la  vez reflejaba una larga trayectoria de lucha. Con este primer contacto, nos permitimos tener mayor confianza con las defensoras y así empezar el Encuentro como tal. Finalmente, fue una oportunidad de salir a reconocer el territorio del cual formamos parte.
Día Miércoles: reconociendo nuestros territorios diversos, complejos y unidos
El día miércoles llegaron las defensoras de los territorios de Bolivia y luego de un almuerzo colectivo y fraterno iniciamos el encuentro con nuestro tradicional ritual andino con hoja de coca y agradecimiento a la Pachamama, a este ritual se unieron voces del Chaco en idioma guaraní, agradeciendo la oportunidad de estar juntas y de este espacio para compartir. A la par llegamos a acuerdos importantes, delegando responsabilidades de medirnos en la palabra y permitirnos no sólo compartir, sino escuchar.
Toda la tarde estuvo destinada a presentarnos a nosotras y a nuestros territorios, primero a partir de presentar el encuentro, los objetivos del diagnóstico y seguidamente conocernos por nuestros nombres y lugares de procedencia, y también a partir de algún elemento simbólico que represente nuestro lugar de procedencia, un elemento que aportamos a nuestro altar de coca. Afianzamos el espacio de confianza con dinámicas y entre risas y juegos, logrando conocernos cada una.
Posteriormente realizamos una feria por países presentando nuestros territorios, emitiendo mensajes, bailes, idioma, mostrando nuestra cultura y las razones por la que luchamos. La creatividad y el entusiasmo fueron aliadas de todo el Encuentro.

Jueves, los impactos en los cuerpos territorios y nuestras luchas
Arrancamos la jornada, cartografiando nuestros territorios en un ejercicio llamado: “Mapeando nuestro territorio en Clave femenina” dividido en tres niveles: en primer lugar reconociendo nuestros espacios que habitamos y que compartimos en interdependencia entre nosotros y con la naturaleza, como era antes del daño que se ha sufrido; en este punto nos dimos cuenta de la memoria que habita en nosotras y en las luchas, que nuestro lugar en ese territorio es anterior incluso a nuestra presencia y será posterior a la presencia de nuestras futuras generaciones.
En segundo lugar, como un nivel sobrepuesto compartimos el territorio y los impactos que sobre él se han asentado las diferentes formas de despojo que enfrentamos, también nos dimos cuenta de las preocupaciones y el dolor compartido, de cómo muchas han sido expulsadas de su territorio, de cómo algunas volvieron y se reapropiaron, en fin le dimos nombre a la violencia que estos despojos nos están atravesando.
En último lugar como un tercer nivel identificamos nuestros cuerpos dentro de esos territorios, nuestro lugar como mujeres, los daños que estos cuerpos están sobrellevando y las tristezas y esperanzas que también están habitando estos territorios desde el sentir de las mujeres.    
Finalmente y después de compartir en la palabra la representación de nuestro territorio, cada una de nosotras se ubicó en ese espacio que compartimos bolivianas y paraguayas, dándonos cuenta de nuestra conexión y diversidades.  
Por la tarde, después de haber identificado violencias, despojos, impactos; pasamos a nuestras estrategias de lucha en un camino al que llamamos “El caracol del trueque”, con el objetivo de intercambiar lo que ha servido en los territorios para trabajar su defensa y cómo respaldar estos procesos. En ese momento compartimos que tenemos diferentes formas y espacios de lucha que a veces son invisibilizados, por eso respondimos a tres formas de luchar:
·         Nuestras luchas desde la cotidianidad, donde ser hijas, madres, hermanas, ha marcado nuestro camino como defensoras.
·         Nuestras luchas desde la organización, desde los espacios entre mujeres y con los compañeros, donde ha sido vital reconocer que la lucha es siempre colectiva y en clave de alianza.
·         Nuestras luchas desde la defensa del territorio, donde realizamos acciones concretas, en muchos casos apelando a nuestra vocación productiva y con la capacidad de generación de alternativas.



Finalmente y por la noche tuvimos un espacio muy importante de autocuidado, afecto y abrazo colectivo. A la luz de las velas, escribimos también historias de dolor y desesperanza, historias que en la vida de Defensoras, también han generado tristezas y pérdidas. Algunas de las compañeras decidieron compartir estas historias y en medio de lágrimas, canto y emoción, también nos encontramos en las tristezas para saber que son parte del camino y que la defensa del territorio, también es sanación de nuestros cuerpos y espíritus.
Al cerrar la noche, algunas de las compañeras acudimos a una ofrenda a la Pachamama, una tradicional k’oa andina para ofrecer en agradecimiento a la Madre Tierra, acompañada de cantos y risas.
Viernes de formación y despedida
Nuestro último día de Encuentro por la mañana estuvo destinado a capacitarnos en el manejo de la Plataforma Virtual, juntas aprendimos desde el ingresar a la plataforma, entrar con nuestra clave de usuario, interactuar y compartir. Para varias hermanas se aperturaron correos electrónicos y en coordinacion virtual con Nadia de FIMI creamos las cuentas para cada defensora. Toda la mañana realizamos ejercicios desde los celulares para aprender también que la tecnología puede estar al servicio de la defensa territorial. Apropiarnos de estas herramientas, será clave para fortalecer las acciones y llevar adelante la investigación participativa.
Por la tarde, trabajamos de forma conjunta la aplicación de la guía Encuesta “Expresando nuestros sentires desde los Territorios” para la recolección de los datos, este trabajo que cada una de las defensoras realizará en el territorio, para conversar y compartir con sus compañeras la dimensión de los impactos y las resistencias que se están llevando a cabo además se despejaron las dudas sobre el proceso de investigación participativa. Una vez realizada un día intenso de capacitación, nos despedimos intercambiando materiales que puedan respaldar el trabajo de las compañeras.
Para finalmente recuperar nuestras velas de la noche anterior, y encendiendo la luz de nuestro compromiso con este diagnóstico que construiremos juntas desde las luchas que compartimos. Así nos despedimos seguras de estar contactadas en un abrazo colectivo.

Santa Cruz - Bolivia, marzo de 2019

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