LA RAZÓN: Actualmente la contribución de la minería a la economía boliviana está en torno al 6% del Producto Interno Bruto (PIB). Tradicionalmente este sector ha representado uno de los pilares de la economía nacional desde tiempos coloniales. Cuando nos referimos a minería, automáticamente pensamos en los departamentos de Potosí y Oruro. Sin embargo, durante los últimos años la actividad minera ha incursionado fuertemente en la región de las tierras bajas del país, particularmente en el departamento de Santa Cruz.
La información actual respecto al potencial minero en Santa Cruz está orientando a las políticas de fomento del Estado para intensificar esta actividad, a fin de explotar importantes yacimientos de níquel, depósitos de fosfatos uraníferos, complejo carbonatítico, estaño, hierro y manganeso. La reserva estimada de estos dos últimos minerales asciende a 42.000 millones de toneladas, localizadas en la región del Mutún. Con este yacimiento se pretende proveer de hierro al país, a tiempo de complementar la industria siderúrgica







