martes, 27 de febrero de 2018

CONTROVERSIAS EN TORNO AL FUTURO DE LA MINERÍA ESTATAL EN EL PAÍS

 Contradicciones en el uso de recursos por parte de la Comibol
• Lo que más se necesita son inversiones y es lo que menos hay
La minería estatal puede mejorar mucho más, requiere incentivos. Una verdad es que evidentemente falta una política minera nacional y de manera especial la que pueda activar una diversificación de la actual minería tradicional, pero además disponiendo programas con nuevas inversiones para renovar los yacimientos tradicionales impulsando nuevos emprendimientos que se conviertan en sistemas productivos mineros de alta rentabilidad.

Si hay algo en materia de minería renovada el esfuerzo corresponde, según anotan los entendidos a la minería mediana privada, aunque no precisamente para abrir nuevos yacimientos sino para impulsar los actuales asegurando que su rendimiento sea el necesario para cumplir metas de producción, recuperación y desarrollo de los planes fijados técnicamente, algo que en materia de planificación carece la minería estatal al no contar con adecuadas políticas que incentiven la diversificación en los yacimiento tradicionales, pero aseguren nuevos proyectos como resultado de metas cumplidas en materia de exploración y explotación.
Hay una observación especial al respecto y es que se requiere fuerte inversión para encarar la responsabilidad de impulsar prospectos de envergadura, como los que se han realizado en el sector privado, demandando tiempo, mucho dinero y un trabajo técnico especializado.
Quienes han estado siguiendo el proceso de algunos intentos para asegurar futuros planes, advierten que "hay dificultades en los procedimientos que establecen las normas para nuevas concesiones, situación que disminuye las opciones de algunos posibles inversionistas, particularmente extranjeros, lo que se advierte con la falta de incentivos a la inversión privada y no sólo para que la misma desarrolle proyectos estrictamente privados, sino también formando sociedades mixtas con el Gobierno". Algo hay al respecto en el caso del litio, otro tanto saldrá a flote en el Mutún, pero fuera de esos mega proyectos, se necesita atraer capitales externos o nacionales para habilitar nuevos yacimientos en diferentes distritos del país, dando movimiento especial al buen uso de nuestras materias primas.
Cuando se menciona la "atracción de capitales" el hecho tiene relación con "grandes inversiones", tomando como ejemplo el caso San Cristóbal, la mayor inversión minera de la última década y que sobrepasó los 1.800 millones de dólares, además de un tiempo mayor a diez años para poner el moderno proyecto en funcionamiento, considera en la actualidad como líder en producción, rendimiento, generación de impuestos y regalías, además de empleo seguro.
Para los expertos emplazar un nuevo yacimiento minero, tomando en cuenta su potencialidad, la exigencia de capitales puede bordear entre 50 mínimamente y hasta 800 millones de dólares, pero los resultados en encarar un proyecto minero de magnitud, asegura rentabilidad por varios años, empleos y beneficios para los inversionistas asociados en busca de objetivos comunes.
Normas y garantías
En el Ministerio de Minería y Metalurgia (MMM), así como en la Comibol, hay clara "conciencia" de que "faltan normativas concretas para impulsar la minería", complementando el hecho con una política que aún no se da, para definir planes de inicio en prospección, exploración y llegar a la explotación de yacimientos que en algunos casos han sido investigados preliminarmente, pero falta complementar la potencialidad de estos para establecer la cuantía del capital necesario que ponga en funcionamiento la extracción de minerales.
No hay organismo de nivel estatal que se haga cargo de este imprescindible proceso, pues la Comibol en tanto no sea reestructurada no sirve para impulsar ningún proyecto minero y seguirá administrando los tradicionales, con limitaciones propias para poder diversificar su producción como en el caso de Huanuni, en que se sugirió ampliar la explotación de otros minerales para ampliar la vida útil de la empresa que además deberá mejorar su producción para cuando se ponga en marcha el ingenio Lucianita.
La preocupación es lógica entendiendo que justamente, desde el segundo semestre del año pasado y con mayores posibilidades hacia fin de ese año, el precio de los minerales se incrementó y se mantienen con cierta estabilidad que asegura un buen rendimiento como ya lo han ratificado los ejecutivos de los distritos de Colquiri y Huanuni, con un registro de utilidades que benefician a esos centros productivos, pero también a la propia estatal minera. El promedio de utilidades de cada empresa fue de 20 millones de dólares en la gestión 2017. El caso llamativo es que Huanuni repuso la pérdida de meses anteriores y logró nivelar sus costos de producción para sumar ganancias. En el caso de Colquiri, ese distrito repitió su ritmo productivo y aumentó sus utilidades.
Otro distrito estatal es Corocoro, cuyo rendimiento al cierre de la pasada gestión fue de 600 mil dólares de utilidades favoreciendo a la Comibol y a su propia administración, lo que significa por los informes del MMM, que el 2017 fue "un buen año para la minería".En lo que corresponde a la Metalúrgica de Vinto, recientemente se informó que también tiene un óptimo registro de utilidades y que ampliará en el futuro su sistema productivo, haciendo que el horno Ausmelt, alcance el 100 por % de su rendimiento. En este caso, sólo se mantiene una duda, la misma que fue expuesta en niveles institucionales y cívicos, al señalar que Oruro no recibe el beneficio de su fundición pues el mismo se queda en la Sede de Gobierno, desde donde se administra el movimiento de la metalúrgica nacional.Hay buenos precios internacionales de minerales, pero hay ausencia de proyectos mineros, son malas condiciones en esa línea en que de debería aprovechar al máximo una situación, que como se sabe y se conoce en materia minera es coyuntural, por lo mismo aprovechable en su tiempo, después resulta tarde como en la pasada temporada, también de buenos precios y la falta de decisiones superiores para utilizar adecuadamente los recursos, incluso con una sugerencia para la creación de un "fondo de contingencia minera", que permitiría a los productores mineros acceder a esos fondos en tiempos de vacas flacas.
Controversias
Los observadores mineros que son muchos y que lamentablemente no siempre son tomados en cuenta cuando emiten importantes apreciaciones para mejorar la marcha del importante sector productivo minero, han señalado ahora que hay "mucha controversia" en niveles superiores, cuando se trata de empujar el carro de la minería.Por una parte se han registrado muchos anuncios de inversiones, pero pocos son los resultados de tales aportes que directamente no han servido a los destinatarios es más en algunos casos no pasó de la difusión de cifras que luego se esfumaron.Por otro lado se garantiza que el Mandatario impulsará proyectos de las empresas estatales mineras, habiéndose requerido a las empresas sus proyectos para que estos sean estudiados. Se estima que hay buena intención, pero que lo ideal sería que un organismo minero planifique esas necesidades y defina los presupuestos de inversiones, de acuerdo a una política de reactivación minera general.Se menciona que en el sector estatal son mínimas las inversiones mineras, cuando se necesitan fondos para mejorar sistemas productivos, por ejemplo del zinc, complementando con la anunciada fundición. Por otra parte se anuncia que la Comibol destinará 20 millones de bolivianos este año para ejecutar proyectos de exploración minera. Una suma insignificante para el propósito real. Así la minería rinde, pero no avanza en el ritmo de la competencia internacional.Medios, Agencia Uru.

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