Los Andes.- Después
de cinco muertos, tres declaratorias en estado de emergencia, una aún
vigente desde el 3 de agosto pasado, y más de nueve meses de protesta,
Cajamarca siente que ha ganado; el Gobierno anunció el epílogo de uno de
los capítulos más sangrientos del primer año del presidente Ollanta
Humala, el epilogo de Conga, el comienzo del final de un episodio en el
que se cometieron una serie de excesos por parte del Gobierno y en el
que finalmente la expresión “la voz del pueblo es la voz de Dios” no es
letra muerta.
