El Diario.- El Estado boliviano ya suma 800 millones de dólares de subvención a los
hidrocarburos y mientras se prevé un incremento del 20 por ciento para la
gestión 2013, la economía nacional se debate nuevamente entre vivir con esta
situación o apelar al gasolinazo, que ya demostró ser inaplicable por su costo
social y político.
Los temores de un nuevo gasolinazo a fin de año, tal como ocurrió el día
después de Navidad del 2010, fueron despejados por el presidente Evo Morales el
martes cuando anunció que pese a no convenir al Estado, la medida se mantendrá
aunque se debe debatir qué es lo que conviene al país.
