PÁGINA SIETE: Una bandera verde de varias cuadras, indígenas de la Amazonia de Perú,
Ecuador y Brasil, representantes de comunidades de diversos puntos del
planeta, además de grupos de jóvenes, mujeres y ambientalistas, hicieron
ayer parte de la multitudinaria marcha de la Cumbre de los Pueblos
frente al Cambio Climático, en Lima.
Consignas como "defendamos los bosques”, "el agua es un tesoro que vale más que el oro”, "salvemos el planeta, ahora”, fueron coreadas en medio de bailes, bandas, música y algarabía, durante varias horas, por el centro de la capital peruana.
Pero no todo fue alegría. Si algunos de los ocho millones de peruanos no se habían enterado aún que en estos días su ciudad estaba siendo sede de la reunión más importante del mundo sobre la crisis ambiental que vive la humanidad –la COP 20, que tiene sede en el cuartel general de El Pentagonito–, se percataron de ello a través de la masiva presencia de manifestantes en las calles.
Consignas como "defendamos los bosques”, "el agua es un tesoro que vale más que el oro”, "salvemos el planeta, ahora”, fueron coreadas en medio de bailes, bandas, música y algarabía, durante varias horas, por el centro de la capital peruana.
Pero no todo fue alegría. Si algunos de los ocho millones de peruanos no se habían enterado aún que en estos días su ciudad estaba siendo sede de la reunión más importante del mundo sobre la crisis ambiental que vive la humanidad –la COP 20, que tiene sede en el cuartel general de El Pentagonito–, se percataron de ello a través de la masiva presencia de manifestantes en las calles.







