EL DIARIO: Las represas de Jirau y San Antonio, ubicadas en Brasil, fueron sancionadas por empeorar la inundación en la frontera Brasil-Bolivia. El fallo revela que ambas empresas “sub-dimensionaron” la capacidad de sus reservorios y alteraron la corriente del río Madera, provocando la evacuación de pobladores con el temor de quedar aislados por el agua.
La sanción contempla que las empresas deben proveer ayuda a los damnificados en Brasil y Bolivia. Están obligados a satisfacer todas sus necesidades básicas, incluyendo vivienda, alimentación, transporte, educación y salud. Según la trascendental sentencia,








