viernes, 14 de septiembre de 2012

PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA LATINA: “DEBEMOS ESTAR UNIDOS EN LO BUENO Y EN LO MALO”

Equipo de Comunicación Indígena Originario.- Organizaciones sociales e indígenas de Colombia, Perú y Bolivia participaron del encuentro “Modelos Alternativos de Desarrollo y Vivir Bien”, donde intercambiaron experiencias de lucha en sus países por el respeto a los derechos humanos y de los pueblos indígenas. La explotación de hidrocarburos, la minería y la agroindustria fueron identificadas como las actividades que más afectan a la vida de las poblaciones y sus territorios en América latina. En contraposición a este modelo que destruye la naturaleza, comunidades rurales y pueblos indígenas proponen, entre otras cosas, recuperar saberes de cientos de años cuya eficacia ya ha sido comprobada.
“Estamos mirando alternativas al modelo de desarrollo predominante, alternativas de Buen Vivir. Queremos ver cómo es posible consolidar procesos desde las comunidades indígenas campesinas en torno a la conservación y al cuidado del medio ambiente, en torno a la soberanía alimentaria, a la autonomía alimentaria, al buen cuidado de los recursos naturales y al trabajo social y comunitario”, dijo María Stella Sandoval, del Centro Nacional Salud Ambiente y Trabajo (CENSAT) Agua Viva Colombia.
En el seminario-taller, realizado en la ciudad de Cochabamba, hubo representantes de la Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (CONACAMI), de Perú; del Movimiento Campesino de Cajibío, de Colombia; del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP), de Bolivia. Las dos últimas son regionales de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), que atraviesa dificultades orgánicas porque el Gobierno nacional creó una CIDOB paralela sumisa a la voluntad del partido Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Hay compañeros que tienen muy claro cuáles son las dificultades, pero también tienen claro cuáles son las alternativas. Hemos podido compartir, conocer otras alternativas importantes que se pueden desarrollar en diversos países, aprovechando también de esas bases sociales que todavía existen en diferentes lugares”, dijo Sandoval. Muchos de los casos presentados, muestran a la participación social y al trabajo comunitario como las claves para liberarse de pésimas gestiones de gobiernos que privilegian la actividad de empresas transnacionales que explotan recursos de los territorios indígenas campesinos.
Mario Palacios, de la CONACAMI, presentó como “alternativa” el caso de las Amunas de Huarochirí, que llevan agua a tres comunidades andinas encargadas de la gestión social del agua y del mantenimiento de obras hidráulicas en funcionamiento desde hace más de 500 años. Mediante este sistema, captan agua de lluvias como escorrentía en la parte alta de las montañas y la infiltran en la parte media, para aprovecharla en la parte baja, donde aflora en manantiales y puquios.
Palacios también contó cómo acopian agua en las depresiones cordilleranas, de acuerdo con un método milenario de construcción de represas y canales de riego.
Por su parte, la APG mostró su forma de hacer Gestión Territorial Indígena en los Territorios Comunitarios de Origen (TCO) que posee el pueblo Guaraní en el Chaco boliviano, una zona de explotación intensa de gas y petróleo.
“Entre Colombia y Bolivia hay similitud en los problemas que existen. Tenía una idea diferente de lo que pasa en Bolivia por la presencia Evo Morales, quien siempre ha sido visto como el presidente del pueblo y para el pueblo. Pero cuando escucho acá de todas las leyes y normas, todas las cosas que está haciendo en su país, uno ve que no es así: se ve que hay un discurso muy bonito, que es un discurso-ejemplo. Aunque en la práctica, desafortunadamente no lleva a cabo eso que dice. Por el contrario, pasa por encima de los intereses de su propio pueblo. Contamina y deteriora a la Pachamama de la que tanto él habló. Es ilógico el discurso con el trabajo práctico del Gobierno”, dijo Sandoval.
Celia Beyuma, del pueblo Tacana, pertenece a la Central de Mujeres Indígenas de La Paz (CMILAP), organización hermana de la CPILAP. “Siempre hemos querido tener un intercambio de experiencias con otros países. Nosotros, como pueblos indígenas del norte de La Paz, peleamos para que se titule toda la tierra que todavía no se ha titulado. También tenemos invasión más que todo de las empresas petroleras. En San Miguel del Bala, al lado del parque Madidi, como pueblo Tacana nos hemos parado, porque el Gobierno primero tienen que hacernos la consulta para ver si la empresa puede entrar o no”, dijo Beyuma. Por la resistencia de las comunidades, este proyecto de exploración hidrocarburífera en la región está detenido.
La señora tacana, que tiene cinco hijos, participó de la Octava Marcha Indígena, en 2011; y en la Novena Marcha, este año. “La enseñanza que me quedó de las marchas es que todos debemos estar unidos en lo bueno y en lo malo. Me tocó sufrir juntamente con los hermanos, cuando nos han hecho la represión (el 25 de septiembre de 2011) tuvimos que salir de eso y seguir a pie hasta llegar a la Sede de Gobierno. Eso me ha fortalecido y hasta ahora tengo esa fuerza para seguir luchando por los demás”. Comentó que, basados sobre esta idea, las regionales de la CIDOB analizan la manera de volver a unirla y liberarla de las injerencias del Gobierno nacional.
A Celia Beyuma, como a muchas mujeres indígenas, la vida de las organizaciones la aleja bastante de su familia. “Me siento un poco triste porque tengo dos hijas pequeñas todavía, a las que no puedo ver siempre. Pero en la lucha de nuestros pueblos un dirigente tiene que luchar por todos, no solamente por su familia. Ese es el orgullo que tengo ahora como dirigenta y quiero ayudar a fortalecer a las mujeres para que haya más líderes”, dijo Beyuma.
El seminario-taller, que tuvo lugar el 11 y 12 de septiembre, fue organizado por Broederlijk Denle, el Centro de Comunicación y Desarrollo Andino (CENDA), la Fundación Solón, la Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático y la Fundación Jubileo.

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